Un hombre roto. Una verdad enterrada. Un secreto demasiado oscuro para salir a la luz.
Elena fue la última en desaparecer. Trece años atrás, subió a un todoterreno blanco conducido por un hombre sin cejas. Nunca volvió.
El caso se cerró con rapidez: Dalmau, el presunto culpable, se suicidó; Verdugo, el agente del Seprona que estuvo a punto de descubrir la verdad, cayó abatido. Con el silencio, todo parecía haber terminado.
Hasta esta noche.
Una niña acaba de ser secuestrada en idénticas circunstancias. Las cámaras muestran el mismo coche. Al mismo hombre.
La pesadilla ha regresado, y con ella el nombre de Verdugo —el único que estuvo cerca de detenerlo—. Pero aquel hombre ya no es el mismo. Vive a duras penas, arrastrando un cuerpo roto... y una promesa incumplida.
Cuando Balma Dalmau aparece, hija del presunto asesino, el pasado se abre como una grieta. Nada está enterrado del todo. Ni la culpa. Ni la verdad.
Y Verdugo deberá volver a mirar al monstruo a los ojos.
Os cuento una cosa: Corazón de perro se ha colado directamente entre mis mejores lecturas de lo que llevo
de año.
Un libro que creo que va más allá del thriller, hay que profundizar en las paradojas de los personajes y de los que nos vienen a contar.
La historia parte de una premisa que ya de por sí engancha: ¿Qué pasaría si vuelve a aparecer el mismo coche que hace 13 años se utilizó para secuestrar niñas?
Pues justo ahí empieza todo... con la nueva desaparición de una niña y ese coche otra vez en escena. Y claro, remover el pasado significa que salen muchas cosas que llevaban demasiado tiempo escondidas.
Hay un poco de todo: guardia civil, periodistas, gente con poder... y también un mendigo que, no sé cómo, me robó un trocito del corazón. De verdad, yo leería un
libro solo sobre él.
Es de esas novelas en las que no paras de sospechar de todo el mundo. A veces crees que lo tienes clarísimo... y en la siguiente página ya dudas otra vez. Tiene bastantes giros y alguna escena que me hizo hasta soltar una risa en medio del drama, cosa que siempre agradezco.
También me gustó mucho descubrir el sentido del título, y sobre todo la sensación que deja el libro: que al final ni los buenos son tan buenos ni los malos tan malos.
Y si tengo que quedarme con un personaje (aparte del mendigo jaja), me quedo con Balma sin pensarlo. Pero el porqué... eso ya lo tendréis que descubrir leyendo el libro.
Si os gustan los thrillers que te hacen dudar de y estar pensando continuamente un "vale... ¿pero quién está detrás de todo esto?", este os puede gustar mucho.
Contadme si lo habéis leído o lo vais a leer :)
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